Podología clínica
Análisis clínico avanzado del apoyo y del movimiento para identificar el origen del dolor y prevenir lesiones.
El estudio biomecánico es un análisis clínico para evaluar cómo interactúan tus pies con el resto del cuerpo, tanto en reposo como en movimiento.
No se trata sólo de observar cómo pisamos sino de comprender cómo una alteración en la base de apoyo puede repercutir en los tobillos, rodillas, cadera o espalda. A menudo el dolor no nace donde lo sientes sino en cómo el cuerpo lo compensa.
El objetivo es identificar el origen real de la molestia, prevenir futuras lesiones y mejorar el rendimiento o la calidad de vida mediante un tratamiento personalizado.
El estudio biomecánico está indicado para:
Personas con dolor en pies, tobillos, rodillas, cadera o espalda sin causa aparente.
Deportistas que desean mejorar su rendimiento y prevenir lesiones por sobrecarga.
Niños con fatiga, inestabilidad en la marcha o dolor.
Pacientes con patologías como fascitis plantar, espolón calcáneo, tendinitis o metatarsalgias.
FASE 1.
Comienzo con una entrevista detallada sobre el historial médico, los hábitos deportivos y las características de las molestias.
Si es necesario, realizo una exploración en camilla para:
FASE 2.
Mediante una plataforma de presiones estudio la distribución del peso y el comportamiento del pie en carga.
Cuando detecto posibles alteraciones que puedan afectar al equilibrio y la estabilidad, realizo una prueba de posturografía con el objetivo de prevenir posibles lesiones.
FASE 3.
Utilizo un escáner 3D con sensor de profundidad que capta la geometría exacta del pie con una precisión de 0,02 mm, creando un modelo virtual tridimensional.
Esta tecnología permite analizar la morfología del pie con un alto nivel de precisión, lo que facilita el diseño de soportes adaptados a la anatomía y a las necesidades biomecánicas de cada paciente.
FASE 4.
A partir del modelo digital del pie, realizo el diseño personalizado de las ortesis, que posteriormente se imprimen en 3D mediante tecnología láser infrarroja.
Este sistema permite crear soportes ligeros, resistentes y con una adaptación milimétrica a la anatomía de cada paciente. El diseño no se basa únicamente en la forma del pie, sino en los datos obtenidos durante todo el estudio biomecánico, garantizando un tratamiento coherente con el diagnóstico.
Un diagnóstico preciso es el primer paso. A partir de él, diseño un tratamiento integral que combina soportes plantares personalizados y un programa activo de ejercicios adaptado a cada paciente.